Cosas de divos II
Otro caso lamentable es el de Enrique Bunbury, «el Morrison español». Aunque Morrison, igual que Jimi Hendrix, hay sólo uno. No obstante, él, desde su habitual humildad, no duda en compararse con este último en relación con la polémica en torno a su último trabajo. Resulta que el amigo Bunbury ha «fusilado», al más puro estilo Ana Rosa, versos y respuestas de una entrevista del poeta aragonés Pedro Casariego en su último single, «El hombre delgado que no flaqueará jamás». Para más información, sólo hay que visitar el blog de Quico Alsedo en elmundo.es y que cada cual juzgue. En cualquier caso, en una carta en la que no sólo no admitía el plagio, sino que además contraatacaba, la pretendida reencarnación del líder de The Doors dice que gente como Dylan o Cohen (casi ná) han tomado frases de la Biblia o la Kábala, y de otros poetas, y no ha pasado nada. Sin duda, no es lo mismo un libro de esas características que un caso como éste, y en cuanto al uso de cosas de otros poetas, habría que verlo con detenimiento. En cualquier caso, viene a ser una mamarrachada más, y una falta de respeto a la inteligencia de muchas personas, que sube de tono cuando se pone de ejemplo a los buitres de la SGAE como órgano de gestión.
Lo único bueno de todo esto es que, gracias a él, incultos como yo nos hemos acercado a la obra de Casariego, grandísimo poeta (en eso estamos de acuerdo). Espero que los de la SGAE no me denuncien por esto, si lo hacen... quizá cualquier día de estos paso a engrosar la lista de buenas personas que están en el talego.