La buena música no es para el verano
O al menos eso parece si nos atenemos a la actualidad discográfica, que salvo honrosas y escasas excepciones, sigue empeñada en maltratar nuestros oídos. Con la llegada del verano, lo hace con más fuerza, aparcando lanzamientos anunciados desde hace tiempo y centrándose en aupar en las listas de éxitos a los mamarrachos de siempre, a otros nuevos que van saliendo y rescatando del olvido a los que habían ganado en él un merecido lugar.